The wind rises

The wind rises
La Apariencia No Es Sincera.

domingo, 30 de agosto de 2009

En un cofre

Lugar: Bacoachi, Sonora
Foto: Dalila

No se cómo describir este sentir…
Lo que si se es que existe, es real y muy fuerte.
Cada vez que le veía lo confirmaba, siempre iba con la pregunta al aire de ¿qué iré a sentir ahora?
Los encuentros lejanos han sido un gran acontecimiento cada uno dentro de mí, nadie lo sabe, pero es de las pocas cosas que me hacen realmente plena.

Los secretos son una experiencia que jamás creía que vivirían dentro de alguien como yo, pero si, tengo uno muy valioso en mi cofre de sorpresas, es uno tan importante que la persona que llegue a tenerlo dentro del suyo deberá poseer el don de inspirar confianza en mi y sobretodo saber atesorarlo tal como yo lo hago justo ahora.
No importa el tiempo que pase, se que ahí estará para mi, lo se porque lo siento.
Las imágenes me alejan solo un céntimo de la realidad, pero son las únicas aliadas para el resto de los días.

Esta vez no fue la excepción, el lenguaje corporal me dio serios avisos de que todo seguía en su lugar y con la seria intención de permanecer ahí por muchos días… o años más.
Lo admito, es real.
Pero, ¿ahora que hago con ello?
La última vez que estuve cerca de la realidad estuve segura de tener el control de lo que pasaría en adelante… ahora solo tengo esa cuestión en mente y corazón.
Pero no todo es ir a la deriva, ahora también se cómo se siente; creía que me iba morir sin saber que un sentimiento como este puede hacer que un rumbo cambie de dirección. Ahora se como se siente lo que en las novelas actúan y viven sin ser real.
Tampoco se que hay allá… mi mente no lo sabe, pero mi corazón está seguro que yo estoy muy cerca del ajeno.

Un estremecimiento me avisa justo ahora que las cosas simplemente se quedarán como están porque es lo mejor para muchos, la idea es grata solo en el sentido de que por una vida muchas estarán mejor, es lo único que le da valor a perder la partida.

Me gustaría saber que hay detrás del brillo que me dirige junto con su silencio, pero parece que no tiene sentido averiguarlo… ya no.
Fue mágico el día que me tocó ver su nueva vida, todo seguía en su sitio para mi sorpresa y gozo porque la inútil des esperanza que me sugería que a lo mejor ya no era así, tuvo que abandonar el campo de batalla para darme nuevamente la victoria sobre los que desdeñan esta realidad.
Ignoro si la verdad es notoria cuando se cruzan nuestros espejos. También eso adoraría saber, pero parece un secreto enterrado en las llanuras abisales del mar, solo lo sabemos de aquí para allá y de allá para acá… es latente.

Las lágrimas son sugerentes conmigo pero siento fuertemente que el dolor no tiene cabida dentro de mi, es extraño que no me lo permita de una manera tormentosa, es la primera vez que lo siento y que no me produce una herida no tenerlo, al menos no palpable, pero de que existe, existe.

Es todo cuanto he deseado, desde siempre, sin titubear le diría que la sola presencia es suficiente, que lo recibí desde antes de saber que existía, es mío.

La vida es muy corta y no la abandonaré siendo estéril, ahora ya sé lo que es que algo te pertenezca desde siempre y que aunque en esta vida no pueda ser posible tenerlo físicamente siempre será mío donde quiera que los hilos de Dios muevan.
Este es mi gran secreto, el que me saca de la realidad no para vivir falacias sino para hacerla más llevadera, para acercarme a la fe, me recuerda que en este mundo es posible lo que tanto afirmo inexistente: caritas.


Never too late.

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