Antes de olvidar, de dormir, de soñar nuevos rostros, quisiera grabar el recuerdo que dejaste en esa noche que las olas vimos, en el mismo lugar mas no juntos, una ilusión en el cielo nocturno, un vaivén de alegría.
De espaldas a mi te conocí, no fue necesario ver tu rostro para saber que eras especial, al menos por esa noche. Las luces morado eléctrico que jamás existirán en la realidad pintaron para mi un imborrable panorama frente a las estrellas, y frente a mi humanidad un callado reflejo de lo que podrías ser tu.
No supe cómo es que te llamabas, fuiste un simple viajero como yo coincidiendo en ese mundo donde no gobierna mas que el inconsciente sediento de libertad y felicidad.
Cuando llegué a ver ese rostro tras esa cabellera oscura y medianamente larga supe que era momento de correr, pues los sueños se entrelazan de manera que no vuelvas al mismo sitio, no supe tu nombre ni lo sabré, pero me bastó la calidez de tu mirada para ver que no necesito saber más de ti. No en la realidad.
(Este fue un sueño que tuve, y me enamoré del fulano que apareció atrás de mi viendo hacia el mar, en una noche violeta)
[dma]
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