The wind rises

The wind rises
La Apariencia No Es Sincera.

domingo, 24 de abril de 2022

Como una hoja al viento

Me gusta coincidir contigo, también el no coincidir.
Es como que el desfase de mi vida toma sentido con el tuyo.
¿Recuerdas las vías del tren? 
Van paralelas al frente o hacia atrás, pero nunca las veras estrechar... somos eso. Y el tren es, bueno, nuestras coincidencias.
Fíjate, la primera de ellas es esa vez que estabas viendo mi mar, el de la pintura pequeña. 
Mar, mar, mares.
Todo amable sin afán, todo brillante en medio del todo. Así eres.
Como hojas al viento, armoniosas, vaivenes, danzas improvisadas, un paso de mas o de menos y ¡ahí esta el tren! que nos lleva a conseguir la memoria del día.
Es el viento como un cartero, siempre sabe la dirección a la cual llevar esa nota memorial, de que por ahí pisaste, minutos mas o minutos menos.
Amo tu libertad.
Amo el ni siquiera poderte describir, eres vasto como el mar, pero en plural.


lunes, 15 de noviembre de 2021

 Aún huele a Swiss Army el corazón, desde aquellos días pueblerinos en que sentía que el mundo nos pertenecía, ante la vista de todos pero en secreto.

Recuerdo todavía el primer día de acercamiento, eras la última persona a la que deseaba hablarle, pensaba que era parte de tu plan el que poco a poco te aceptara y por supuesto, odio los planes.

A lo lejos, Swiss Army. Eras tu, no podía ser alguien más.

La soledad, la noche, la huída, el dolor de casa, mis preguntas al universo, la gente común... y luego tú, pensando en todo eso para que dejara de subir la marea.

No se todavía si era parte de un plan, pero maldita sea, funcionó.

Cómo no iban a envidiar tal amistad si nuestros ojos bailaban cuando coincidían, si cada cosa tenía remedio contigo, si siempre sabías qué decir y qué callar.

Tú, como una década más de mundo que yo, era justo lo que me hacía falta en casa, esas cosas que uno sana con los que elige, con los que no comparte el RH.

Fue la primera vez que el tiempo y la distancia en vez de decolorar el hilo rojo lo hacía más brillante,  se veía desde el infinito. Nunca sentí tal complicidad.

¿Cómo hacías para saber siempre lo que necesitaba, y el preciso momento para decir, hacer, obsequiar, guiar?


[en construcción]

lunes, 4 de octubre de 2021

El día del apagón de las redes superfluas

                                          "El Desván" y "Pharos"

El día de hoy, quizás como el de muchos, fue muy productivo, en cuanto a darme el tiempo de hacer cosas que me gustan, aprender otras viendo videos en la plataforma roja, leer, caminar, imaginar próximos proyectos, hablar con gente 3D...

Ya tenía como dos días aventando las redes y casualmente hoy fue de a "wiwi" no saber nada de nada ni de nadie.
N U N C A H A B Í A S I D O T A N F E L I Z
El punto es... que hoy vinieron de la nada por una de las pinturas de las que no quería desprenderme: "El Desván" (como las de "Día y Noche", "Viajera" y "Una singular batalla"). Las dos últimas están en espera de su persona especial
❤
Y esto me hizo feliz X2, porque generalmente me pasa algo bueno después de un día horrible... y hoy fue hermoso.
¿Qué razón tenía hoy el guionista para darme "de más"? (NO es queja guionista, repito, NO es queja... antes de que te frotes las palmas de las manos con tus pinshes ideas ajaja)
Detrás del espejo negro y bajo el bozal yo también estaba sonriendo con todos mis dientes, a la Julia Roberts style, más presumido y panshero que el que usa Colgate o se acaba de quitar los bracketts.
Pues nada, sigan con sus memes y duerman bonito hoy.

[Dalila Mar.]

miércoles, 15 de septiembre de 2021

Está bien no estar bien

"Cúrate tu"... "y de esa misma forma en la que sientes asco, con esa fuerza de repulsión, con esa fuerza, trata de sanar, de curarte, de perdonarte a ti. Solo a ti..."

Debe haber una retorcida razón para que yo exista. Todos los días la misma premisa girando en contra de las manecillas de este reloj ya roto que tengo por mente.

En el afán de ser normal para encajar, para ser una de ellos, ser abrazada, necesitada, no abandonada por todos aquellos que finalmente se fueron, me hundí, como aquel día el gran Dzibilchaltún.

Hoy, después de una de tantas charlas previo a rayar el sol, con el mago de las letras, comprendí que, el asco no es hacia ellos, era hacía mi.

Este mundo es para los normales, todo lo que se salga del molde tiene que ser inmediatamente "reparado", insertado a la sociedad. En ese afán, se educa a todos , que si aquel va más lento, habla menos, está roto desde pequeño o desde el vientre, es un peligro para los demás.

¡Hay que repararlo, hay que repararte!

Si, me daba tanto asco que dolía, hasta anoche.

También fue que lo entendí por esa historia coreana de Netflix, de las que me están reparando más que cualquier salida a algún bar, o plática efímera donde a huevo tienes que responder: "estoy bien ¿y tú?", con una actitud hipócrita y complaciente.

Bueno, y ¿Qué chingados entendiste? Ya deja el preámbulo, ¡maldita sea!

Lo admití, lo acepté.

El que está bien no estar bien.

El primer paso para sanar es amar y abrazar todo eso que necesita "repararse", así como estoy me amo. Si también me rechazo y me duelo como lo hacen los demás no habrá ya lugar a dónde ir, en todos será lo mismo.

Hay una razón por la que todas las personas son como son, y nos enseñan a escupir sobre nuestra cabeza si nuestra infancia fue marcada con acero al rojo vivo, nos dicen: sé normal, sé útil para la sociedad, di y actúa conforme al agrado colectivo, sino será más difícil tu vida.

Tengo memorias desde los cuatro años, sé lo que soy desde entonces, sé lo que me ha costado ser dentro de este recipiente "dañado", que tiene fisuras por las cuales se cuelan esas palabras punzocortantes, esos "no" que nadie está listo para oír.

Hace tanto que empecé a sentir que todo iba mejor cuando no hacía lo que los demás esperaban, pero también iba sumándome miradas extrañas y risitas burlonas.

Por alguna extraña razón, siempre había alguien a mi lado que comprendía mi -no sé cómo llamarla- forma de ser.

Y las piezas empezaron a ser como esa porcelana japonesa que una vez rota no se desechaban, sino que se unían con oro para formar una nueva pieza, si rota, pero esa belleza cicatrizada resultaba más atrayente para esas personas.

Los que me han ido acompañando, como pasarela, eso si, son esos artesanos "japoneses".

"El arte tradicional japonés de la reparación de la cerámica rota con un adhesivo fuerte, rociado, luego, con polvo de oro, se llama Kintsugi. Kintsukuroi es el término japonés que designa al arte de reparar con laca de oro o plata, entendiendo que el objeto es más bello por haber estado roto."

Nunca entendí que el tiempo de cada artesano que pegaba la pieza en turno era limitado, creía que cada uno eran mi destino final y los aprehendía.

Finalmente, llegaba el día de ir por la siguiente pieza y dolía no estar terminada, seguir siendo inútil, incapaz de llenarme.

No veía lo hermosa que estaba quedando, aun rota, en vías de ser una nueva taza.

Abrí como siempre los ojos, como si viera por primera vez que ese "ámate tú", que le decía a mi hermana, también era para mi.

Todo lo que necesito está dentro mío, siempre estuvo ahí, y los colores me lo fueron mostrando, el lienzo vacío, los sentimientos de los demás.

Hay "personas mágicas", como les clasifico a ésos que de repente pasan y dejan una chispa en mi oscuridad. A veces, basta una charla para encenderme. Hay otras personas que se quedan un poco más a prender una fogata.

En ambos casos, se quedan para siempre ardiendo en el pecho tanto tiempo que se hacen inmortales; le agradezco a la vida por ellos y de repente los hago pintura, como agradecimiento por haberme visto con esos ojos como de estrella fugaz, como si hubieran descubierto algo.

Y ahí se que, cambiar no es una opción, amarme sí.

"Esa cosa" que no razona necesita ese abrazo de mariposa más a menudo, necesita dejar de oír: me asqueas, desaparece, haces daño, por eso nadie te quiere.



sábado, 4 de septiembre de 2021

Hoy no fue diferente

 ¿También les estorbaré cuando esté en una situación menos penosa? Se siente como la calle pero con ventanas que cerrar para que nadie vea tu mano estirada.

"Poor Peter Parker, no father, no mother, no uncle... You're all alone!"

Aquí es cuando desearía escuchar los: "¡Ella no está sola!, "Si algo sale mal siempre puedes volver a casa", "Quédate el tiempo necesario"...

Me parece que si no pueden obtener de ti lo que desean es cuando empiezas a apestar, ya saben, como el muerto y el arrimado.

Yo no quería heredar una obra negra, quería un refugio; no quería materia quería un impulso, y ahora no hay sino un infinito por corazón.

Allá donde están ¿tienen idea del fracaso que dejaron por heredera?

Con los que me dejaron prefieren levantar una casa que a una persona, pesa más la promesa a los que se fueron que el alma de los que se quedaron. Eso no duele, quema.

Quizás no quiera recuperar la cordura, a lo mejor solo quiero terminar de perderla y no volver jamás, pero aun ahí estaría estorbándoles; no hay  a donde ir , no hay alguien en casa.

¿Estás bien?

No, lo siento, hoy no.


[dma]

domingo, 1 de agosto de 2021

La misma vaina

Por segunda vez le dije: Decide, pero ya no me digas más las mismas cosas.

Y eligió a su ramo de flores.

De fondo de pantalla, caían como en gifs los te amos, las promesas rotísimas, la palabrería de un secundariano hormonal, o ¿un adulto involucionado?, ya no lo sé.

La era de la comida rápida, la eterna satisfacción para no sentir el vacío existencial, el bombardeo sexual, las drogas para no llorar o para no tener que resolver, el no hacerse cargo de las consecuencias, la culpa es de los demás. 

Yo estoy bien - yo estoy bien - yo estoy bien. Repiten en su mente los irresponsables afectivos.

La culpa es de los demás. Repiten desde las sombras que ven reflejadas en su caverna mental.

Bueno, si ya sabes que así funcionan, ¿para qué quedarse? ¿Es que tampoco quieres ver afuera?


[dma]