The wind rises

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La Apariencia No Es Sincera.

viernes, 16 de abril de 2010

Nómada (crónica inconclusa)

Dicen que el muerto y el arrimado al tercer día apestan. Yo pasé ocho días sin apestar… afortunadamente. Y es que esto de ser casi nómada te hace pasar por muchos lugares y situaciones. Soy foránea. Ya me habían dicho que es algo común en los que nos vamos a estudiar fuera de nuestro lugar de origen, que se batalla, que se pasa hambre y todo eso, pero una cosa es saberlo y otra muy distinta es experimentarlo. Cuando ya creía que no iba a moverme de casa viene la quinta vez. Ahora me tocaría ser un miembro mas de la familia de mi amiga y compañera de clases, la que muy emocionada me ofreció su casa para el tiempo que necesitara o mientras encontrara un departamento nuevo. Al principio le puse muchos pretextos, ya que me gusta depender lo menos que pueda de las personas, me agrada la independencia y la soledad; últimamente esto no me ha sacado de apuros, por eso es mejor dejar de lado la autosuficiencia por momentos. Llegué un sábado por la noche a su casa, después de darle mil vueltas al asunto, me acompañaba un amigo (su carro ya parece de mudanzas), ella y un mar de cosas personales que casi nos avientan del Derby. Empezamos a subir y bajar escalones cargados con bolsas, cobijas, ropa, zapatos (y vaya que eran muchos), objetos, mochilas y hasta algunos comestibles. En momentos como este es cuando me paro a reflexionar sobre la cantidad de cosas de las que nos hacemos a veces sin ser del todo útiles para sobrevivir. El consumismo. Solo pensé para mis adentros: “tengo que deshacerme de algunas cosas”. Al día siguiente su familia ya me visualizó, una nueva etapa daba inicio a pesar de que iba con la idea de pasar desapercibida completamente para no estorbar mucho, el hermano menor era el que mas notaba mi presencia, ya que desde la noche anterior yo había hecho uso de mi capacidad de socializar. Se me fue el día encontrando un lugar para cada cosa mía, incluyendo el lugar donde dormiría: un colchón en el piso. “No eres tu el que se tiene que adaptar al sitio, es el sitio el que se tiene que adaptar a ti”, decía un anuncio televisivo hace tiempo, dejara de ser publicidad… Ahora no pagaba renta, ni nada, pero era muy difícil dormir temprano, tener momentos en silencio o a solas, debía vestirme en el baño, compartir dormitorio con mi amiga y con su hijo pequeño que a veces caminaba sobre mi cuando me estaba quedando dormida. La persona especial y perfeccionista tiende a extinguirse cuando no se quiere ser desagradecido… definitivamente es uno el que se tiene que adaptar al sitio. El lunes me supo a gloria puesto que estar en la escuela significaba ver a mis demás amigos y despejar mi mente; inmediatamente compré El Imparcial para buscar “depas” en renta, pero no tuve éxito, algunos piden casi oro en polvo por una ratonera sólo porque está cerca de la universidad; siempre he dicho que no se debe cobrar la ubicación sino las condiciones de la infraestructura (algunas están pésimas)… Ahora pensé: “también debo buscar empleo”...

(Hallé una roomie y bueno, la vida siguió)

3 comentarios:

ptroff dijo...

WTH??

te cambiaste de casa de nuevo?

ptroff dijo...

emm arriba hay una pregunta..

escribe de mi :3

Dalila Mar dijo...

ya hace rato de esa crónica... mmm