Dibujete: Dalila Eme.
Si quieres conocer grandes personas no debes perderte un funeral, una presentación de libro, una inauguración de cualquier exposición de arte, y qué decir de los homenajes póstumos... vayan, en serio, se sorprenderán de la calidad discursiva de los "allegados" de tales personajes.
No es queja, primeramente, son cosas de la vida que disfruto observar, el cómo funcionan las mentes de los parásitos del planeta Tierra (por si hay algún alienígena leyendo esto). Y si lo fuera, mi amigo, te aseguro que después de quejarme no salgo a esparcir amargura a cada lugar que llego, al contrario.
Odio generalizar, es tan injusto. Limitar, subestimar, rebajar, reducir, minimizar, anular a cada persona que cruza mi vista o mi vida y decir que son todos iguales sin una oportunidad de conocer. Por eso, abandoné hace un tiempo ese hábito tan humano. Ahora me esmero en la mera observación, (eso si que no lo dejo por nada) y en vaciar tanto pensamiento en este sitio para que no me vaya a reventar el cerebro algún día de lluvia.
Después de todo, nadie lee estas cosas. Tal vez después considere hacer tutoriales estúpidos, hacerme famosa y que me publiquen un libro de consejitos de belleza... ¿te suena?
El punto es, que cada vez que voy a un evento en el lugar que sea, hay un discurso previo que me hace sentir que no tengo amigos tan apasionados o que mi vida ha sido un continuo y rotundo fracaso. ¿Alguien diría semejantes hazañas de mi? Y pienso... y pienso. Chingado, no lo sé.
No tengo nada en contra de eso, lo molesto es que lo hagan tan pocas veces. Algunas personas en su frío cajón ya no pueden oír, ¿saben? Como dije, no generalizo. Quizás muchos se pasan la vida recibiendo muestras de afecto.
Es solo que diferencio el afecto real de la adulación. Ahora resulta que todos son íntimos amigos sólo por codearte públicamente con la persona. Me encanta este rol, deben esforzarse mucho para soportar y vivir con eso.
He visto tal calidad humana en un sólo funeral, y no es que haya ido a analizarlo todo, solo fue el caso. El joven que murió era tan amado que se notaba el dolor en cada persona presente. Hasta la extraña que no lo conoció sino ese día sufrió tal pérdida. Notas de inmediato quién merece tales discursos, porque realmente es una crónica de lo que fueron, de lo que dejaron, no son palabras forzadas, borradas y vueltas a escribir para que se oigan sublimes, son simples latidos de un corazón resonando en letras.
Hay personas que no merecen las palabras que se les recita en público. Me pregunto qué sienten.
Conocer. Qué devaluada palabra. Es como los te amos sin sentido de los adolescentes hormonales de hoy. Decir por decir, por la emoción momentánea. Cuánto odio eso.
Cuando conoces a alguien (y no definiré lo que es conocer, se supone que lo sabes) cualquier cosa que te digan de la persona no tendrá el peso como para destruir su imagen. Lo que alguien hace en ti y por ti no se borra como las palabras, por eso el "dicen que dicen" se puede ir al infierno.
Conocer a cierto tipo de personas, en mi caso, es fortalecedor, refrescante, jamás los dejaría ir ante ninguna circunstancia. Hay tan pocos de esos en mi vida, pero son almas tan rebosantes que ningún discurso acomodado me causa envidia. Soy afortunada de que esos pocos me conocen y no juzgan mi humanidad. Desearía nombrarlos, pero ellos ya saben quiénes son.
Si quieres conocer grandes personas no debes perderte los eventos sociales, pero si quieres conocer grandes almas deja un poco el miedo y el juicio, quizás ya estén en la puerta de tu cansado corazón.
(Dios, soy tan cursi).
P.D. Qué pasó con esta tipa que no generalizaba? Me doy poquito asco en este instante :( (Actualización sin fecha).
[DalilaMar]

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