The wind rises

The wind rises
La Apariencia No Es Sincera.

lunes, 17 de mayo de 2021

Un lunes cualquiera


Y de repente estaban ahí, más fuerte que nunca, las ganas, los deseos, en la carne rota, las ganas punzantes de desaparecer.

Una gota, dos gotas, el mar entero en mis córneas.

El dolor como puñalada por la espalda, que solo advierte que me detenga, que si continúo no habrá cuenta atrás, para mi ni para nadie.

Tengo que ver el final de la estúpida novela barata que se ha vuelto la vida.

"Con o sin nadie, con o sin nadie, con o sin nadie" rebobina la mente, como un maldito disco rayado.

Mientras basten los colores y la comida, pensaba, todo estará bien. Pero ¿y si ahora se duerme más que lo que se come? Eso si que no lo esperaba.

Las cosas que hacen "por ti" pero sin que tu seas parte de ellas, son las peores. Te abandonan para no tener que dejarte, se ausentan para que no tengas que irte, y así se van los tiempos, sin ellos porque lo hacen por ti. Y al final, los desconocidos regresan a por su recompensa, pero solo se hallan un trasto vacío, con una muy buena pintura externa.

Acabas de darle al clavo  por enésima vez, pero entonces, ¿por qué sigue doliendo cada vez el golpe?

Los sueños se han vuelto una serie de abrazos de despedida, un capítulo nuevo cada noche, los mismos personajes, con diferentes caracterizaciones; unas veces te quieren asesinar, otras llevar a puertas oscuras, o de repente están saliendo de tu cuerpo, incluso esos donde les pides dejar de respirar y cuando la razón empieza a protestar de que siempre es lo mismo, vienen los emotivos, donde te acogen solo para decirte que se tienen que ir y debes seguir sin ellos... una vez más, como hace años.

Donde quiera que estés: este plano ya no me basta.

Le sigo rezando al ángel militar, sigo portando el escapulario al que me habituaste, aun accedo a ir a poner cara de hipócrita ante los medios de noticias (porque te hacía feliz), todavía sé fingir ser perfecta y políticamente correcta (por pura necesidad), ¿pero sabes qué? Todavía no me devuelven respuesta, ninguna de esas.

Si digo: ¡vende! Vendo. Si digo: ¡Vengan a mi! Vienen. Pero, ¿por qué no se llena el hueco?

Cuando se fueron también se llevaron las respuestas, me dejaron más sola que perro amarrado, ese que ladra hasta que el olfato ya no puede percibirlos más.  
No sabía cuánto dolía realmente la soledad, vas por ahí preguntando por qué se siente tan vacío si en casa no sabe ni un alfiler, después cuando ya cabe todo el alfiletero preguntas por qué el silencio ya no te responde.

No se llena, no se llena, el agujero negro no se llena.

La unidad marca error, el maldito cuerpo ha salido defectuoso, es que apenas alcanzó a nacer, quién le manda haber llegado tarde a la repartición de todo.

¿Y qué tal si...? 

¿Qué tal si solo estoy cansada de que me drenen la vida? De que me vacíen y se larguen, de que me usen de bote de basura, de que pidan, pidan y no den. ¿Qué tal si ya me cansé de agarrar las espinas que creo que merezco?

[D.MAR] 

 


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