No sabía cuánto dolía realmente la soledad, vas por ahí preguntando por qué se siente tan vacío si en casa no sabe ni un alfiler, después cuando ya cabe todo el alfiletero preguntas por qué el silencio ya no te responde.
¿Qué tal si solo estoy cansada de que me drenen la vida? De que me vacíen y se larguen, de que me usen de bote de basura, de que pidan, pidan y no den. ¿Qué tal si ya me cansé de agarrar las espinas que creo que merezco?
[D.MAR]

No hay comentarios:
Publicar un comentario